Templo Santo Domingo de Guzmán

Historia
El Templo de Santo Domingo de Guzmán, ubicado en la ciudad de Oaxaca, es una joya del barroco novohispano y uno de los sitios más emblemáticos de México.
Fue construido por la Orden de los Dominicos con la autorización del rey Felipe II de España en 1575, quien buscaban establecer un importante centro religioso y educativo en la región. Durante más de un siglo, el templo y su convento se edificaron con gran detalle, destacando su impresionante fachada y su interior recubierto de relieves dorados, frescos y esculturas que narran la historia de la orden dominica.
En su bóveda principal, la representación genealógica de Santo Domingo de Guzmán es una de las obras más sobresalientes del arte virreinal, reflejando el esplendor de la época colonial.
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A lo largo de su historia, el templo ha sido testigo de momentos clave en la historia de Oaxaca y de México. Durante la Guerra de Independencia y la Intervención Francesa, el convento fue expropiado y utilizado como cuartel militar por las tropas mexicanas y extranjeras, lo que causó severos daños en su estructura y la pérdida de valiosas piezas de arte sacro. Posteriormente, en el siglo XX, el gobierno mexicano llevó a cabo un extenso proceso de restauración para devolverle su esplendor original.
Junto a él, el antiguo convento alberga el Museo de las Culturas de Oaxaca, donde se resguardan tesoros como las ofrendas de la Tumba 7 de Monte Albán, piezas de oro y artefactos zapotecas.
Más que un templo, Santo Domingo de Guzmán es un símbolo del sincretismo cultural, la fe y la riqueza histórica de Oaxaca.